
Llevo muchos días pensando en como escribir este texto, sin escribir lo mismo que la docena de comentarios que ya se han publicado de ésta muestra, nada menor por cierto, en fin, me parece muy poco atractivo para mí y para los que leen esta columna escribir descriptivamente algo que seguramente ya leyeron o vieron personalmente (espero).
Esta exposición se justifica desde varios lugares pero finalmente es solo uno el que verdaderamente la valida; la buena elección de jovenes futuros “artistas” que entraron a estudiar Bellas Artes a la Universidad de Chile, espacio académico que funciona de la mano con nuestro Museo de Arte Contemporáneo, digo nuestro, por que aunque sea de la Chile creo que todos los que podemos ir y visitar muestras muchas veces mejores que ésta, somos un poco dueños, un poco responsables de un espacio de Arte Contemporáneo en nuestra cápital; cada día más llena de nuevos espacios de Arte joven, por lo mismo uno institucionalizado, al menos, marcará la pauta o limitará lo que ultimamente he oido cuestionar con frecuencia, qué hace que una obra contemporánea sea o no sea obra de Arte (shit, cómo se sabe, como sabe mi abuela o el jardinero de mi mamá?), ahí es donde los espacios entran en juego y son protagonistas, creo yo, ahí es donde se valida al artista, a su obra y la contextualiza dentro de un marco. Por más que sea un muestra de arte joven, es de jovenes que pudieron entrar al Mac además de a galerias “institucionalizadas” o no.
Es una exposición, y como no quiero hacer un texto descriptivo, solo mencionaré lo que más llamo mi atención, de extremos y muy pocas medias tintas, a Joaquín Ortuzar, seguramente por mi carente vida social este último tiempo, no lo conocía para nada, de hecho de él solo conozco “Estatus quo”, que más allá del nombre, no muy de mi agrado, es un trabajo bello, limpio, imponente, que permite distintas miradas y hace que lo que haya a su alrededor salga bastante perjudicado, en este caso una mancha en el suelo, que menos mal se perjudicó sola y no fue éste femenino trabajo de Joaquin, el responsable. Una silla queriendo despegar del piso y miles de letras de madera rojas, pequeñas, pareciendo ser únicas, que sí pudieron despegar.
Otro trabajo que me gustó mucho fue el de Rosario Carmona, además del nombre que está vez si me mató “aburrimiento profundo”, la obra es simple, limpia, al parecer este último tiempo me importa mucho la limpieza; creativa, está compuesta por pedazos de animales de plásticos, de esos con que juegan los niños y no tan niños, pegados en el muro haciendo una fauna artificial en 2D. Estas dos obras son las que más destaco en cuanto a la relación piezas, montaje, resultado final.
Por su puesto el impecable pero poco jugado trabajo de Carolina Illanes “Arquitectura Vernacular” es simplemente lindo pero faltó, faltó tiempo, espacio, no sé, color no, es blanco, pulcro, impecable, yo creo que al menos el doble de arquitectura para imponerse a los vecinos. No quiero escribir y destruir a nadie hoy, así que solo mencionaré el buen nombre de la mala obra de Carolina Hernandez “Un Tápiz para el MAC”, tal vez su obra se hubiera destacado positivamente, primero si hubiera estado bien montada y segundo si no hubiera estado justo al lado de Catalina Matthey y su “A menudo” un obra muy limpia y simple, un “texto” en algún “idioma” que no domino, bordado sobre papel, más bien sobre gruesos pliegos que con el texto encima parecían tamaño carta pero que ahora desde mi casa lo recuerdo y seguro eran más grandes que ese formato.
Finalmente y como me fascinan los montajes bien hechos destacaré la obra fotográfica de Paula de Solminihac “11:57:57/12:04:50” que si bien ni las fotos ni la temática me impresionó realmente el trabajo de montaje merece carita feliz, bien montadas desde el marco hasta el muro.
Cohortes 02-07 está habierta en el MAC del forestal hasta el 25 de mayo y vale la pena verla, además pueden visitar la colección permante del Museo, es decir por $600 los adultos, podemos ver una exposición y una colección de arte 100% contemporáneo, a ver si vamos respondiendo las preguntas a las abuelas o las del jardinero de mi mamá.
2 comentarios:
Bueno, que quieres que te diga, me gusto leer tu comentario, me gusto tu lenguaje, y tu forma de escribir, no fui a ver la muestra, con suerte llego al museo de arte del parque forestal.
Cuando lei que tenias cero comentarios me dio lata por que lo que leo usualmente de arte contemporaneo o simplemente "arte" es tan intelectual y es tan para mostrar que se domina el lenguaje del arte y que por eso los que no nos dedicamos a eso quedamos botados y aburridos al primer parrafo, (lo mismo le sucede a los ingenieros por cierto, que ese si es mi tema).
Lo tuyo me parecio claro, sincero y casi humano, con bastante poca vanidad personal (de tu persona, claro esta), hasta me dio pena que la fecha indicara que no podia ver la muestra, sin embargo no me engaño ya que no habría ido, no por el precio, ya que es totalmente pagable, sino por que privilegio otras cosas menos culturales y mas del corazon, tu sabes....
Visité la muestra y no vi la imagen que ilustra este artículo, más bien era el artista arrodillado tratando penosamente de equilibrar la silla a vista y paciencia de los espectadores. Las obras que no funcionan para todos no sirven.
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